Diagnóstico General / Aspectos sociales

Los problemas sociales observados y las propuestas de resolución  de los mismos han sido expuestos en diversos estudios, investigaciones y entrevistas efectuadas por el equipo a usuarios, técnicos y funcionarios de institutos provinciales de vivienda y de la SSDUyV de la Nación.
Si bien el objetivo general del programa es mejorar la calidad de vida de la población a través de la rehabilitación física y ambiental, y la resolución de los problemas dominiales y consorciales existentes, sabemos que el éxito de este tipo de proyectos se sustenta en la conformación de formas organizativas colectivas lo cual implica, en muchos casos, trasformar los hábitos y conductas generadores de conflictos presentes en la población.
En la mayoría de estos tipos de hábitat no se ha producido una apropiación, por parte de los  vecinos, de los espacios comunes y, en general, el mantenimiento de las unidades habitacionales es insuficiente, sumado a la exclusión y marginación en la que se encuentran muchos de estos barrios respecto a la ciudad que los contiene.
En este contexto, las estrategias de acción deben orientarse hacia la conformación de espacios que instalen en la población una valoración positiva de las instancias de organización y representación como medios óptimos para la resolución de conflictos y modifique aquellas prácticas culturales y valores que obstaculizan la convivencia en viviendas de propiedad horizontal.
Los problemas que refieren a lo social deben ser abordados teniendo en cuenta que ciertas acciones tendientes a solucionarlos se inician durante el proceso de rehabilitación, mientras que otras trascienden dicha intervención.
Dichas problemáticas sociales se encuentran vinculadas, en la mayoría de los casos, a conflictos y dificultades derivadas de conductas que resultan nocivas para la convivencia de los habitantes. Por otro lado, se encuentran aquellas referidas a los procesos inconclusos de conformación de una identidad de pertenencia y de organización y participación de los usuarios en el mantenimiento y uso de las viviendas y el conjunto.
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Respecto a los conflictos y dificultades que impactan en las relaciones sociales entre los vecinos se han detectado los siguientes:
- Conflictos producidos por la coexistencia de  distintos maneras de habitar, de formas de asentamiento, de modos de transformar y usar el espacio interior de la vivienda y el exterior producto de la convivencia en un mismo conjunto de población de muy distinta extracción social y/o cultural.
- Conflictos producidos por la usurpación de los espacios colectivos y públicos que se observan, tanto en los departamentos de pisos superiores, como los de planta baja.
- Conflictos resultantes de conductas sociales nocivas que perjudican las relaciones vecinales, daños intencionales a las instalaciones comunes,  falta de cuidado y mantenimiento de la infraestructura y los servicios. Hay casos en que se destruyeron tramos de escalera para impedir el acceso de la policía.
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- Dificultades surgidas por relaciones conflictivas entre los vecinos y las organizaciones del Estado.
- Entre las situaciones que impiden la conformación de una identidad de pertenencia y obstaculizan la organización y la participación de los usuarios se pueden mencionar:
- La dificultad de lograr construir una “mirada” consensuada, consecuencia muchas veces de la procedencia de los habitantes de estos conjuntos de diversos grupos sociales y ámbitos geográficos, disminuyendo las posibilidades de desarrollar prácticas colectivas que redunden en el mejoramiento de las condiciones del hábitat en que residen.
- El desarrollo de acciones colectivas también se encuentra limitada por la  presencia de débiles vínculos de reciprocidad entre los habitantes, la ausencia de prácticas culturales de convivencia en propiedad horizontal y los exiguos niveles de conciencia del usuario, del dominio común de aquellos espacios que son propiedad de todos los habitantes, que a veces producen enfrentamientos entre grupos.
- A ello se debe sumar un alto grado de desinterés en organizarse por parte de los habitantes, vinculado al predominio de un sentimiento de desconfianza presente entre los vecinos, producto de malas experiencias organizativas previas.
- Junto a la escasa identidad de pertenencia de  los habitantes con el conjunto / barrio, se presenta el rechazo, la estigmatización y/o discriminación que padecen por parte de los vecinos de barrios aledaños.
-Disconformidad respecto a los criterios de adjudicación de las viviendas a las familias y la transparencia del proceso (por ejemplo: el orden de inscripción, la fijación de niveles de la necesidad de la vivienda, posibilidades de pago de la cuota, la relación tamaño familiar y vivienda, etc.)
-Largos períodos de tenencia precaria de las unidades por falta de escrituración a sus adjudicatarios.
-La inexistencia de un diagnóstico previo o la presencia de un mal diagnóstico de las pautas socioculturales de la población destinataria o una errónea interpretación de estas pautas, en el diseño arquitectónico, es causa muchas veces de agudos y continuos conflictos entre las familias y, también, entre los diferentes grupos sociales.
-Problemas en torno al pago de las expensas, cuando existieran.
-La heterogeneidad de procedencia de los habitantes de estos conjuntos, muchas veces de diversos grupos sociales y ámbitos geográficos, dificulta el logro de soluciones consensuadas, siendo potencialmente una causa de conflictos.
En este sentido y a fin de sistematizar la información en las propuestas de rehabilitación es importante realizar un relevamiento de los aspectos sociales de la población. Para ello se han realizado unas fichas para efectuar dicho relevamiento.  (Ver en sitio web Diagnostico/Diagnostico General /Instrumentos de recolección de la Información.)
Los problemas sociales observados y las propuestas de resolución  de los mismos han sido expuestos en diversos estudios, investigaciones y entrevistas efectuadas por el equipo a usuarios, técnicos y funcionarios de institutos provinciales de vivienda y de la SSDUyV de la Nación.
Si bien el objetivo general del programa es mejorar la calidad de vida de la población a través de la rehabilitación física y ambiental, y la resolución de los problemas dominiales y consorciales existentes, sabemos que el éxito de este tipo de proyectos se sustenta en la conformación de formas organizativas colectivas lo cual implica, en muchos casos, trasformar los hábitos y conductas generadores de conflictos presentes en la población.
En la mayoría de estos tipos de hábitat no se ha producido una apropiación, por parte de los  vecinos, de los espacios comunes y, en general, el mantenimiento de las unidades habitacionales es insuficiente, sumado a la exclusión y marginación en la que se encuentran muchos de estos barrios respecto a la ciudad que los contiene.
En este contexto, las estrategias de acción deben orientarse hacia la conformación de espacios que instalen en la población una valoración positiva de las instancias de organización y representación como medios óptimos para la resolución de conflictos y modifique aquellas prácticas culturales y valores que obstaculizan la convivencia en viviendas de propiedad horizontal.
Los problemas que refieren a lo social deben ser abordados teniendo en cuenta que ciertas acciones tendientes a solucionarlos se inician durante el proceso de rehabilitación, mientras que otras trascienden dicha intervención.
Dichas problemáticas sociales se encuentran vinculadas, en la mayoría de los casos, a conflictos y dificultades derivadas de conductas que resultan nocivas para la convivencia de los habitantes. Por otro lado, se encuentran aquellas referidas a los procesos inconclusos de conformación de una identidad de pertenencia y de organización y participación de los usuarios en el mantenimiento y uso de las viviendas y el conjunto.
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Respecto a los conflictos y dificultades que impactan en las relaciones sociales entre los vecinos se han detectado los siguientes:
- Conflictos producidos por la coexistencia de  distintos maneras de habitar, de formas de asentamiento, de modos de transformar y usar el espacio interior de la vivienda y el exterior producto de la convivencia en un mismo conjunto de población de muy distinta extracción social y/o cultural. 
- Conflictos producidos por la usurpación de los espacios colectivos y públicos que se observan, tanto en los departamentos de pisos superiores, como los de planta baja. 
- Conflictos resultantes de conductas sociales nocivas que perjudican las relaciones vecinales, daños intencionales a las instalaciones comunes,  falta de cuidado y mantenimiento de la infraestructura y los servicios. Hay casos en que se destruyeron tramos de escalera para impedir el acceso de la policía.
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- Dificultades surgidas por relaciones conflictivas entre los vecinos y las organizaciones del Estado.

Entre las situaciones que impiden la conformación de una identidad de pertenencia y obstaculizan la organización y la participación de los usuarios se pueden mencionar:
- La dificultad de lograr construir una “mirada” consensuada, consecuencia muchas veces de la procedencia de los habitantes de estos conjuntos de diversos grupos sociales y ámbitos geográficos, disminuyendo las posibilidades de desarrollar prácticas colectivas que redunden en el mejoramiento de las condiciones del hábitat en que residen.
- El desarrollo de acciones colectivas también se encuentra limitada por la  presencia de débiles vínculos de reciprocidad entre los habitantes, la ausencia de prácticas culturales de convivencia en propiedad horizontal y los exiguos niveles de conciencia del usuario, del dominio común de aquellos espacios que son propiedad de todos los habitantes, que a veces producen enfrentamientos entre grupos.
- A ello se debe sumar un alto grado de desinterés en organizarse por parte de los habitantes, vinculado al predominio de un sentimiento de desconfianza presente entre los vecinos, producto de malas experiencias organizativas previas.
- Junto a la escasa identidad de pertenencia de  los habitantes con el conjunto / barrio, se presenta el rechazo, la estigmatización y/o discriminación que padecen por parte de los vecinos de barrios aledaños. 
- Disconformidad respecto a los criterios de adjudicación de las viviendas a las familias y la transparencia del proceso (por ejemplo: el orden de inscripción, la fijación de niveles de la necesidad de la vivienda, posibilidades de pago de la cuota, la relación tamaño familiar y vivienda, etc.)
- Largos períodos de tenencia precaria de las unidades por falta de escrituración a sus adjudicatarios.
-La inexistencia de un diagnóstico previo o la presencia de un mal diagnóstico de las pautas socioculturales de la población destinataria o una errónea interpretación de estas pautas, en el diseño arquitectónico, es causa muchas veces de agudos y continuos conflictos entre las familias y, también, entre los diferentes grupos sociales.
-Problemas en torno al pago de las expensas, cuando existieran.
-La heterogeneidad de procedencia de los habitantes de estos conjuntos, muchas veces de diversos grupos sociales y ámbitos geográficos, dificulta el logro de soluciones consensuadas, siendo potencialmente una causa de conflictos.
En este sentido y a fin de sistematizar la información en las propuestas de rehabilitación es importante realizar un relevamiento de los aspectos sociales de la población. Para ello se han realizado unas fichas para efectuar dicho relevamiento. (Ver en sitio web Diagnostico/Diagnostico General /Instrumentos de recolección de la Información.)

 

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